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About Film & Animation / Artist Member BranstockMale/Argentina Group :iconfairy-tale-fantasy: Fairy-Tale-Fantasy
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Branstock
Branstock
Artist | Film & Animation
Argentina
Current Residence: Earth
Favourite genre of music: Metal, Rock, Opera, Orchestral, Traditional, Ambient
Favourite style of art: Surreal, Fantasy, Sacred, Magical realism, Nouveau, horror.
Favourite cartoon character: Nausicaa
Personal Quote: "Master piece is an accurate expression of divine contemplation"
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Y me encontré en el desierto, bajo un cielo nublado que permanecía ante mi como una pintura, un atardecer permanente congelado en el tiempo. Tenues haces de luz descendían atravesando las nubes, para velar así la tierra debajo y vestirla con fuertes contrastes de claros y de sombras. Entre dunas hallé un camino que iba en linea recta hasta perderse en un espejismo en el horizonte, lo tomé creyendo que si había un camino debería de llevar a algún lugar.
Así lo recorrí por un tiempo inmensurable. La luz que caía sobre mi no quemaba, el clima era ideal. El panorama parecía siempre similar pero me mantuve avanzando con las esperanzas de encontrar algo. Cuando de pronto, comencé a distinguir algo a lo lejos. Una silueta se dibujaba en el horizonte a la izquierda del camino.
Al acercarme, iba notando que se trataba de alguien, una persona sentada sobre un cofre rectangular. Tenía extrañas vestimentas de negro, con detalles en marrones y ocres, un sombrero puntudo negro, barba larga y blanca. Era un anciano, parecía un vagabundo, su cara y sus manos llenas de tierra y su aspecto sucio y desarreglado me inspiraban mucha desconfianza. Temía que me pidiese algo, dinero tal vez, así que al pasar junto a él fingí ignorarle. No me atreví a voltear aunque me inquietaba el sentir que me observaba, así que pasé por donde estaba como si no me importara y continué mi rumbo.
-¡Qué bueno que no me haya pedido nada! - Me dije a mi mismo.

Seguí avanzando por aquél único camino, sentí haber estado recorriéndolo por días y ya comenzaba a cansarme. Miré a mi alrededor, pero no encontraba un sitio posible donde descansar, entonces miré a lo lejos el mismo cielo y  las mismas dunas eternas. Tuve ésa impresión como si ya hubiera estado allí antes, aunque no le dí demasiada importancia. Algo en mi interior me empujaba a seguir hasta llegar a alguna parte y encontrar algo, cuando entonces, a lo lejos una nueva silueta comenzaba a aparecerse. Cuestioné lo que mis ojos veían, no podía ser que se tratase nuevamente del anciano, aunque lo más probable es que no se trate del mismo ya que le había dejado horas atrás en el camino. Mientras más me acercaba, más se parecía a él y más trataba de encontrar alguna diferencia para convencerme de que no lo era. Ya no hubo duda, estaba justo frente a él, se trataba del mismo anciano. ¿Estuve dando vueltas en círculos? ¿Pero cómo podía ser si el camino iba en linea recta? Observé entonces al anciano con más detalle, se lo veía tranquilo, respiraba como si el sólo hecho de respirar le fuera placentero, mientras yo, me sentía confundido y perdido. Sentí algo de vergüenza al estar pasando por ahí nuevamente, deseaba preguntarle hacia dónde debería ir para llegar a algún lugar. Inmediatamente notó que lo estaba mirando e hizo un gesto levantando sus cejas como a la espera de que dijera algo, pero no me animé. Así que levemente asentí con la cabeza saludándole mientras retomaba el paso, el anciano asintió su cabeza en respuesta a mi saludo. Crucé por donde estaba y seguí hasta perderlo de vista en el horizonte, otra vez.

¿Cómo había hecho para volver al mismo sitio si nunca había pegado la vuelta? Ésta vez no quería volver a cometer el mismo error, así que me dispuse alejarme del camino y andar en otros sentidos. Tomé un sendero perpendicular, y caminé y caminé, recorrí por sobre las dunas y montañas de arena. Cuando logré subirme a la más alta pude avistar algo debajo en el sentido que me dirigía, al parecer, otro camino. Bajaba por la montaña deslizándome, cuidando de que no me entre arena en los zapatos, y llegando al camino encontré para mi sorpresa a alguien de espaldas sentado en un cofre rectangular con una vestimenta muy similar a la que traía el anciano. Me fui paralizado mientras bajaba hasta quedarme inmóvil mirándole, sacudí mi cabeza y refregué mis ojos repetidas veces para corroborarme que realmente estaba ahí, algo me decía que se trataba de él nuevamente.
A pesar de mi angustia e indignación, ésta vez realmente quería preguntarle hacia dónde ir, así que me dirigí hacia a él con suma cautela. Cuando estuve a unos pocos pasos, antes que emitiera yo mi pregunta, él me habló estando todavía de espaldas.
-Estás perdido. - dijo.
Pensaba que contestarle cuando se volteó velozmente con gran astucia y muy poco esfuerzo para alguien de su edad. Era él, era el mismo anciano. Me miró de abajo a arriba y soltó una carcajada de forma burlona, me molestó que se ríera de ésa manera. Mientras yo buscaba cómo formular mi pregunta su carcajada continuaba, se hizo larguísima e incómoda, tuve que esperar hasta que cese.
- Señor ¿Sabría decirme a dónde tengo que ir para llegar a algún lugar?
El anciano se puso serio y en silencio adoptó una postura pensante.
-¿Y a dónde quieres llegar precisamente?
Me miró mientras yo no sabía qué contestarle, así que le quité la mirada y la fijé a la distancia tratando de encontrar algo, el anciano miró hacia allá tambien y luego volvió su vista nuevamente a mi.
- Parece no haber nada en ésa dirección. - dijo.
Miré hacia el otro lado escapándole, mientras le miraba de reojo. Se había quedado esperando una respuesta y como si de pronto hubiera recordado algo, volteó a un costado y dijo:
- Aquí llegan los que buscan confort, seguridad y estabilidad. Ya ves, los caminos no llevan a ningún lugar más que a si mismos. Aquí no hay tiempo, no hay espacio, todo permanece estático, predecible. Porque eso es el confort, la seguridad y la estabilidad, es la ilusión de estar siempre en lo ya conocido y por ende seguro.
El anciano bajó su mirada con resignación, escupió en el suelo árido que se resquebrajaba cerca del camino y me miró otra vez.
- Ven, acércate, te lo explicaré de otra forma - Dijo mientras invitaba a acercarme con un gesto de su mano derecha.
Después de tantas vueltas sentí que no tenía nada que perder, asi que me acerqué con cuidado de no pisar su escupitajo en el suelo.
- Ves aquél camino. ¿No es así? - Dijo tirándome su aliento en la cara mientras señalaba el camino junto a él.
- Si - Le contesté al mismo tiempo que asentí con la cabeza. - lo estuve recorriendo por días.- Agregué luego.
El viejo ríe y su risa se mezcla con un poco de tos.
- Lo estuviste recorriendo toda tu vida. - Afirma con tenacidad - Ese camino es tu destino y te llevará por donde tú quieras ir. ¿Me comprendes? - Hizo una pausa para pensar. - El motivo por el que siempre llegas al mismo sitio es porque tú buscas el confort, la seguridad y... la estabilidad.
- ¿Pero dónde está el confort si no se llega a ninguna parte? - Le cuestioné.
- ¡Justamente!¡Nunca se llega! por eso, aquel que renuncia a su libertad para conseguir seguridad no consigue ninguna de las dos. - Afirmó el anciano levantando su voz con cierta gracia, a la que sonreí por cortesía. Luego miró hacia el cielo, y agregó:
- ¿Cómo puede haber estabilidad cuando el cosmos está cambiando, moviéndose, transformándose a cada momento? Escúchame bien, presta especial atención a lo que voy a decirte. - Se puso serio nuevamente, su mirada se clavó fijamente en la mía y sin parpadear me dejó a la espera de lo que iba a decirme. - Ya has recorrido el camino a lo largo y a lo ancho. ¿No es así? Bien...¿Pero acaso se te ocurrió que podrías recorrerlo también en profundidad?
- ¿En profundidad? - Repetí extrañado.
- Sí, así es. El camino tambien puede recorrerse en profundidad - Contestó señalando hacia su costado - ¿Acaso no viste aquél pozo?
Volteé hacia donde señaló y quedé asombrado, pues había recorrido y pasado por allí tantas veces pero nunca había visto aquél pozo. Tal vez porque cuando pasaba estaba tan pendiente del anciano que no presté atención a lo que había a su alrededor. El pozo, era perfectamente circular y grande, parecía construido, porque estaba formado de grandes ladrillos. Su interior era oscuro y tenebroso.
- ¿Qué hay dentro? - Pregunté con curiosidad.
- ¿Por qué no lo averiguas? - Respondió el anciano de forma sinuosa.
- ¡No voy a meterme ahí! - Exclamé como si se tratase de una mala broma.
- ¿Por qué no?
- Pues porque... no sé que hay dentro.
- Ahhh ya veo, tienes miedo a la oscuridad. ¿Por qué no te acercas y le echas un vistazo?
Miré hacia el pozo con desconfianza, pero la curiosidad me sedujo llevándome a él. Me acercaba cuidadosamente cuando una fuerte sensación de vértigo me invadió y aunque estaba lejos de la orilla, sentía que me caía apenas podiendo sostenerme en pié.  Me asomé tan sólo con la cabeza y mi vista se perdía en la oscuridad del pozo como en un trance, pude sentir un aire frío y seco que provenía del interior junto a gritos aterradores muy distantes. Se hizo presente un misterioso sonido, muy grave, como un zumbido que taponaba mis oídos. Tuve la ligera impresión de que la oscuridad me observaba. Súbitamente el anciano apareció junto a mi, me empujó como un fuerte viento y caí tragado por la oscuridad del pozo.
Me sentí caer en cámara lenta, mis nervios se tensaron paralizándome como una serpiente constrictora que enrosca mi cuerpo entero, mis latidos se incrementaron desesperadamente. El aire recorría mi cuerpo, aplastaba en mi abdomen y flameaba en la coronilla como si éste saliese de mi cabeza hundiéndome en su oscuridad más densa.

Y descendí a lo profundo del abismo. Mi caída se detuvo súbitamente poco antes de llegar al fondo, como si flotase, para finalmente caer golpeando un suelo árido y pétreo. No me había hecho ningún daño, pero no podía distinguir nada más que tinieblas y la sensación de que la oscuridad abundante a mi alrededor me observaba. Un frío nervioso corrió por mi espina, se disipó luego por todo mi cuerpo que temblaba junto con mis manos. De pronto, un suspiro cerca de mi me hizo sobresaltar y alertarme, escuché unos seres acercándose al percatarse de mi presencia y, aún estando yo en el suelo, me arrastré hasta acorralarme contra una pared. Así fué que El primero de ellos dijo:
- ¡Miren! Debió haber sido aquel maldito viejo.
- ¡Canalla! ¡ya verá cuando podamos salir de aquí! - Dijo el segundo.
Algo en sus voces me tranquilizaba, me resultaban familiares.
- ¿Te encuentras bien? - Preguntó el primero.
- ¿Qué es éste lugar? - Contesté confundido.
- Éste es un lugar prohibido - Respondió un tercero, en su voz se hacía presente una sensación de culpa.
- ¿Eres ciego? - Preguntó el primero.
- No. - Respondí.
- ¿Por qué no abres tus ojos entonces? - Dijo el primero.
Extrañamente no me había percatado que había estado con los ojos cerrados, entonces los abrí y pude ver.  Aunque apenas podía distinguir los rostros de las personas junto a mi, apenas podía distinguir senderos y el cielo como si un velo negro profundo cubriese mi visión.
- Éste lugar está maldito, no deberíamos estar aquí. - Aseguró el primero, inquieto. - Nos vé a través de las sombras, puede ver dentro de nuestros corazones. -  Vacilando agregó - Es un demonio que...- Y se interrumpió abruptamente a si mismo. Al mencionar lo impronunciable, un sonido profundo y zumbante se manifestó seguido de un grito que, aunque distante, me heló los nervios y pusieron los pelos de punta. Los demás se acongojaron horrorizados, el primero volteaba su cabeza mirando con pánico hacia un lado y hacia el otro. Sentía que podría morir del miedo si llegaba a encontrarme con aquél demonio, la idea de tan sólo verlo me provocaba pánico.
- Es guardián en ésta morada, nos persigue incansablemente. - Continuó El primero, titubeando. - Tenemos que irnos. ¡Apresúrate!
Me puse de pié, noté que el primero estaba herido y sangrando, tenía su cuerpo lleno de heridas, todos estaban heridos y sangraban. Las expresiones de todos sus rostros se veían tristes, perdidas, melancólicas. El primero se dió cuenta que lo noté y dijo:
- Está bien, ahora tenemos que salir de aquí.
Las tinieblas a nuestro alrededor se volvían más y más espesas, aquél demonio emitió un alarido que resonaba en toda la oscuridad, irritante como hielo seco raspándose, su sonido penetraba hasta los huesos. Se lo percibía cada vez más cerca y horrorizados de muerte huíamos hacia algún sitio a traves de senderos laberínticos turbios y brumosos, y de enredaderas espinadas.
Miré a mis espaldas mientras corríamos con dificultad, engañados por el negror de las penumbras caíamos presa de las espinas que una y otra vez cortaban nuestra carne. Las sombras parecían mostrarse engañosas, perversas, cambiantes, caóticas, impredecibles, obligándome a mirar mi interior. Fué entonces que noté que faltaba el tercero. No tuve tiempo de lamentarme, me adelanté por un sendero y llegué a una habitación que se abría en otros muchos senderos. Al entrar allí, me di cuenta con gran pesar que estaba sólo, tan sólo yo. Aquél mismo terror que sentí cuando recién había caído en la oscuridad se apoderaba de mi nuevamente, me detuve paralizado por el miedo y me volteé a cada lado esperando que el primero o el segundo aparecieran, pero no lo hicieron.

Mi reacción fué la de echarme de rodillas y luego, colocarme en posición fetal acostado en el suelo. Permanecí así por mucho tiempo, rendido a la oscuridad. No podía acallar mi respiración agitada que exhalaba con fuerza, como queriendo escapar. Fué entonces cuando de a poco, muy sutilmente, comencé a notar un llanto a la distancia. Un sollozo como el de un niño que musicalizaba la danza de las sombras con un canto etéreo, melancólico y profundo.
Había estado recostado ya por mucho tiempo, llegó el momento en que sólo pude concentrarme en aquél llanto que parecía hacer eco dentro de mi mente. De a poco, comenzé a recobrar el control sobre mi mismo cuando el sollozo continuaba sonando. Había estado tanto tiempo en aquél lugar, que comenzaba a atreverme a mover mi cuerpo cada vez más,  aún cuando éste temblaba involuntariamente.
Me puse de pié y avancé siguiendo aquél llanto de reverberancia fantasmal, salí por un umbral de enredaderas espinadas a un sendero con un largo pasillo. Al final del pasillo, se abría bien a lo lejos como una plaza, había allí un banco largo de jardín y una niña con un vestido blanco y cabellos oscuros sentada de espaldas a mi. Algo en ésa imagen me llenó de temor como el deja voo de una pesadilla sepultada en mi memoria e hizo que me volviera corriendo a la habitación donde estaba, donde me sentía seguro. Cuando llegué al centro de la misma, contuve mi aliento estando de pié apoyado sobre mis rodillas. Observé todo a mi alrededor, ví que había varios umbrales que conducían a diferentes senderos y decidí probar otra alternativa.
Crucé así otro de los umbrales y tras atravesar un largo pasillo noté que había llegado al mismo sitio que antes, al final del sendero estaba el banco con la niña de blanco. Comencé a volver nuevamente a la habitación en la que me sentía seguro, pero antes de cruzar de nuevo el umbral para el otro lado, recordé el desierto. Me detuve, y arrepentido me volteé para ver a la niña nuevamente. Ella continuaba llorando desconsoladamente con sus dos manos sobre su cara, su vestimenta blanca resplandecía en la oscuridad espesa, algo en mi no quería dejarla sóla en ése lugar, algo en mi quería que aquella voz incesante en mi cabeza dejara de llorar. Así que avancé acercándome, poco a poco, cuidadosamente, tanteando con mis manos las paredes cubiertas de enredaderas. No podía animarme a hablar al principio, pero cuando lo hice, pregunté:
- ¿Por qué lloras? -  Proyectando mi voz a la distancia.
Al oirme se detuvo un momento y al instante continuó su llanto. Cada paso que avanzaba revelaba un poco más de lo que estaba oculto en las sombras, hasta que pude distinguir aquello que se abría más allá del pasillo. Estaba la niña sentada en un banco de lo que sería el lugar céntrico, al que todos los senderos de ésta gran morada conducían, rodeada de enredaderas y oscuridad. Con esfuerzo pude distinguir su figura en las tinieblas, posible gracias al resplandor de su vestimenta blanca. Llegué así a unos pocos pasos de ella, quien permanecía aún de espaldas llorando.
- Oye. ¿Cómo te llamas?
Parecía no querer contestarme, no hacía más que llorar. Aún así me quedé aguardando una respuesta con la seguridad que llegaría a su debido tiempo.
- Coralina. - Respondió antes de lo que esperaba, con la dulce voz de una niña que hablaba con dificultad por el llanto.
- Coralina ¿Y por qué lloras Coralina?
- Porque no puedo encontrar mis ojos, no puedo verme a mi misma en la oscuridad.
Algo en mi dudó con cierto miedo al oir esa respuesta. Aun así, me agaché junto a ella que cubría su rostro mientras lloraba. Con delicadeza levanté mi mano para acercarla a la suya invadido de una intriga aterradora, algo en mi me decía que no lo hiciera. Cuando mi mano se acercó lo suficiente, su llanto cesaba mientras la niña lo interrumpía involuntariamente para tomar grandes bocanadas de aire, como si se asfixiara. Opuso leve resistencia hasta que quité cuidadosamente sus manos de su rostro, su llanto cesó por completo y cuando levantó su cabeza pude ver sus ojos. Eran completamente negros y vacíos, su rostro deformado se veló por un mínimo instante con una risa macabra, antes de desaparecer tragado en la oscuridad. Me eché atrás de un salto y del susto caí al piso mirando hacia todas direcciones, su voz grave y profunda se hizo escuchar empleando un extraño lenguaje que resonaba en las sombras a mi alrededor. Vestida de las mismas tinieblas, con mil formas confusas y ocultas, inspiraba temor como una gran araña que asecha en la oscuridad a punto de predar. Sin embargo, repentinamente sentí en mi las fuerzas para ponerme de pié y correr. Quería hacerlo a toda potencia, pero mis piernas no me respondían adecuadamente y se movián muy lento. Corrí así con todo mi esfuerzo por un sendero que se cerraba como una espiral, acorralándome, no me atrevía a voltear para ver lo que venía detrás de mi. Fué entonces que su presencia maligna se hizo manifiesto violentamente por sobre mi nuca, sentí aquél profundo zumbido constante que me golpeó paralizando todo mi cuerpo, como acto seguido me presionaba el pecho, asfixiándome. Quise gritar pero mi voz no emitía sonido alguno, mi aliento estaba siéndome arrebatado. Estaba tan atemorizado que simplemente no concebía la idea de voltearme a ver a mi atacante, mi corazón lastimaba en mi pecho con latidos veloces y palpitantes. Estaba justo detrás mío consumiéndome en sus tinieblas momento a momento, poco a poco, y yo me había rendido. Fué entonces que, por algún motivo misterioso recordé su nombre, Coralina. Y pensé: ¡Qué bello nombre es Coralina!
En ése preciso instante, asombrosamente, algo cambió.

Y volteé, mi visión abarcó a toda la oscuridad a la vez. Y mientras la oscuridad era abarcada, crecía dentro de mi una profunda calma. Ya no estaba paralizado, el miedo era ahora parte de mi y ya no podía afligirme, entonces suspiré con gran alivio. En el medio de todo el lugar, yacía una estatua de estilo greco-romano, era la estatua de Coralina, de lo que había estado huyendo todo éste tiempo. Me di cuenta entonces que había estado huyendo en la oscuridad para evitar ver, Coralina tan sólo quería ser vista, aceptada y comprendida. Me acerqué para contemplarla maravillado con lo bella que era, era la estatua de un ser angelical que resplandecía por si misma. Puse mi mano sobre ella y con un simple toque se agrietó y se abrió al medio como una manzana. Una mitad cayó al suelo y se hizo pedazos, pero dejó caer tambien de su interior como si fuese una semilla, a la altura del corazón, a una esfera plateada luminosa que rodó hasta encontrarse con mis piés. La luz de la esfera se expandió por todo el lugar revelando así un gran jardín oculto. Me agaché y la tomé entre mis manos conmovido, estaba maravillado con aquél extraño objeto. Al verme reflejado en ella comprendí lo que Coralina había dicho sobre sus ojos, aunque aún no tenía idea qué podría ser aquella esfera.
- ¿Qué es ésto? - Me pregunté a mi mismo.
Cuando desde algún lugar no muy lejano, la respuesta no se hizo esperar.
- Es una mina de oro - Respondió alguien a mis espaldas.
Me puse alerta y volteé sorprendido. Allí estaba el anciano nuevamente, sentado sobre su cofre rectangular en medio del jardín.
- ¿Qué haces tu aquí? - Pregunté con enojo - ¿Por qué me empujaste?
- Bueno... - Respondió el anciano - Si no te hubiera empujado nunca hubieras encontrado aquella mina de oro. - Dijo mientras señalaba con sus ojos la esfera plateada que sostenía en mis manos.
- ¿Qué es una mina de oro?
- Ésta, es la semilla de tus logros. Es la semilla que se extrae del fruto del árbol de la vida, de tú vida. A todos se nos dió una mina de oro la cual deberemos devolver algún día. Nuestra vida es una mina de oro prestada, pero no las experiencias, los logros y la conciencia que hagamos en ella. Cuando tu vida expire se fundirá en el mundo, pero tu conciencia y tus logros sembrarán en él jardines con sus frutos.

- FIN -

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:iconrossanacastellino:
RossanaCastellino Mar 29, 2014  Professional Traditional Artist
Thank you so much for the watch, I really appreciate it! Aww
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:iconbranstock:
Branstock Mar 31, 2014   Filmographer
Prego. Mi piace il tuo arte, é piú bello. (coff coff)
Reply
:iconhello-frenchees:
Hey !I would like to know the meaning of "Le Bateleur" please !
Reply
:iconbranstock:
Branstock Feb 9, 2014   Filmographer
Hi, since you're French you must be looking for a deeper meaning, I cannot explain it. But, it's what you see here: 2.bp.blogspot.com/_uLQOfQBubBk…

It's  the first tarot card (it has the number I in top) but Le mat is considered the card before the first one. Le bateleur is usually translated as "The magician" but literaly it's more used for puppet master, and similar kind of arts.

Then, you could check that movie called Batman BEGINs. Probably you should understand the way that batman begins as a iniciation. HOpe it helps!
Reply
:icondanneamu:
Thanks for your fave and watch
Reply
:iconbranstock:
Branstock Nov 27, 2013   Filmographer
Amazing surrealist works! :-)
Reply
:iconcatalina-estefan:
Catalina-Estefan Nov 23, 2013  Hobbyist Traditional Artist
Gracias por el watch!!! 
Reply
:iconbranstock:
Branstock Nov 23, 2013   Filmographer
PORQUE TU LO VALES!! :P
Reply
:iconredgella:
RedGella Oct 29, 2013  Hobbyist General Artist
Hi you! And thank so much for the favs :)
Reply
:iconbranstock:
Branstock Oct 29, 2013   Filmographer
My pleasure. :-)
Reply
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